Friends

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Las series son para el verano


Que mejor momento para sumergirte en una historia interesante que ésta época del año en la que tienes más de quince días libres y mucho tiempo por delante. Entre la playa, la piscina, salir de fiesta e ir al campo siempre queda un hueco que cubrir con una buena producción que comentar a pie de piscina o a la vuelta de vacaciones… Aunque hay otros que simplemente necesitan llenar el tiempo libre que les deja las vacaciones de sus amigos, que no las suyas, el quedarse de Rodríguez, o  porqué no, el parón futbolístico estival. El caso es que cada vez somos más los amantes de las series, y tras una temporada con grandes momentos, queremos seguir disfrutando de buenas producciones en verano. Yo ya tengo mis planes, que por supuesto son irrealizables, pero en los últimos días he visto a más de uno pidiendo consejo para pedir la ausencia dejada por Juego de Tronos o Homeland, recientemente terminadas en Canal +, entre otras. Y aunque no va a poder ser, ya os lo digo, hay cositas muy necesarias y recomendables con las que disfrutar las calurosas sobremesas de verano.

- El Séquito (Entourage): Me la recomendaron el verano pasado y acertaron, porque esta comedia de HBO además de verse casi sin querer, es una buena comedia que nos descubre las grandezas y miserias de Hollywood. Vincent Chase es un joven actor neoyorquino, que llega a Los Ángeles con la intención de triunfar en el mundo del cine, en la compañía de sus amigos Eric y Turtle y su hermano Johnny “Drama”. Por si cuatro hombres no son suficientes, el agente de Vincent es Ari Gold, del que sólo voy a decir que es uno los mejores personajes de la televisión. Noventa y seis episodios en los que acudiremos a muchas fiestas, comeremos mucha pizza, veremos chicas guapas y sufriremos otros peligros que entraña ser actor. Es muy recomendable para aquellos que sientan curiosidad por la trastienda del mundo del cine, las historias de grupos de amigos y las comedias ligeras e interesantes.

- Treme: Más seria resulta la última producción de David Simon, responsable de The Wire y que desde hace un par de años se ocupa de Treme. Esta serie, que en septiembre estrenará su tercera temporada, es un drama que relata la vida de los habitantes de Nueva Orleans tras el paso del Katrina. En sus dos primeras temporadas  ésta producción de la HBO nos traslada a la ciudad tres meses después del paso del huracán que dejó tras de sí casi dos mil víctimas, y nos invita a conocer diferentes puntos de vista de los afectados, así como su música, un personaje más de la serie.  Recomendable para aquellos que les gusten las historias humanas y personales, los amantes del jazz y los que quieran conocer un poco mejor la heterogeneidad cultural de una ciudad tan interesante.

- Hermanos de sangre: En un tono más épico e histórico se encuentra esta producción que a pesar de que cuenta ya con diez años en sus espaldas siempre resulta necesario conocer. Los chicos de la compañía Easy son soldados estadounidenses que se encuentran en Europa para participar en la II Guerra Mundial, una adaptación producida por Steven Spielberg y Tom Hanks basada en el libro homónimo de Stephen Ambrose. Muy recomendable para fans de películas como Salvar al soldado Ryan y para aquellos que disfrutan conociendo un poco más un hecho histórico como fue esa guerra, con una recreación que se encuentra entre las cinco producciones más caras de los últimos años.

- Friends: Ni treinta segundos hay que esperar para reírse con uno de los grupos de amigos más conocidos de la historia de la televisión. Se tratan de Mónica y Chandler, que junto a Phoebe, Joey, Rachel y Ross protagonizaban, y eran, Friends, una de las mejores comedias recientes de la televisión. Este grupo de amigos que tratan de madurar, crecer y convertirse en adultos en el frenético dia a día de Nueva York nos enseñan con humor y grandes momentos televisivos grandes verdades sobre la amistad, el amor y la vida. Es una serie que nos resulta conocida para casi todos,  pero que quizá resulta necesaria para nuestros hijos, sobrinos, hijos de amigos y demás familia no,que encontrarán en sus diez temporadas una historia muy interesante a la que resulta imposible no cogerle cariño.

- Justified, La Ley de Raylan: También hay series que se ocupan de géneros más tradicionales, como es el western moderno de Graham Yost que protagoniza Raylan Givens. Givens forma parte del cuerpo de los Marshal y tras trabajar en Miami es trasladado, para su desgracia,  a Harlan, su ciudad natal. Esta localidad situada en el estado de Kentucky, a la que le canta con el título Harlan County Line la estrella del country Dave Alvin, es un lugar que merece la pena visitar para conocer a los contrabandistas, traficantes y demás carne de cárcel. Es una producción recomendable para aquellos a los que les gustan los personajes de gatillo fácil, las ciudades “casi” sin ley y las series de policías poco comunes.

- Las Chicas Gilmore: Totalmente diferente es la historia de AMy Sherman- Palladino y que trata sobre la vida de Lorelai y Rory Gilmore, madre e hija, que viven en la ciudad ficticia de Stars Hollow. Durante los capítulos se tratan temas como la familia, amistad, los problemas de instituto o las  relaciones generacionales y sociales. Sus 153 episodios se caracterizan por sus rápidos diálogos y las continuas referencias culturales a la música, la literatura o el feminismo contemporáneo. Con Lauren Graham y Alexis Bredel al frente del elenco, Las Chicas Gilmore sobrevivió a la competencia de Friends y supo encontrar su fiel público y contar con el beneplácito de la crítica. Así que esta última recomendación es para todos aquellos que quieran disfrutar historias de madres solteras, de adolescentes inteligentes y familias, casi siempre bien avenidas.

Delmond

Nueva York y las series (2)


Según la página web State Master, el estado de Nueva York es el segundo en número de restaurantes, sólo por detrás de la cinematográfica y soleada California. Más de cincuenta mil lugares en los que pasar un buen rato, comer, cenar, beber o charlar, que en la ciudad de Nueva York, y según donde, y cuando, se mire, se quedarían entre cinco  mil y siete mil. En cualquier caso la ciudad que nunca duerme siempre está abierta al entretenimiento y la buena gastronomía, y algunas series se han ocupado de reflejarlo fielmente.

4.- Treme, HBO (2010-….)

A pesar de que la mayor parte de la acción de la serie de David Simon se desarrolla en Nueva Orleans, la necesidad de nuevos aires de algunos personajes les lleva a mudarse a la gran ciudad de la Costa Este, donde nunca dejan de tener cerca sus orígenes. Por un lado, el personaje  interpretado por Kim Dickens (Janette Desautel) trabaja en la Gran Manzana junto a grandes figuras de la cocina neoyorquina, como por ejemplo Eric Ripert. El prestigioso chef del restaurante especializado en pescados y mariscos más conocido en todo el estado, Le Bernardin, participa en la serie desde su propia cocina, situada entre 155 West 51st. A medio camino entre el Theater District y Central Park, el restaurante también cuenta con carnes y unos postres delicatessen que quitan el hipo, lo que unido a sus tres estrellas Michelin, lo sitúa al alcance de pocos bolsillos.

Por otro lado, el hijo de Albert Lambreaux, Delmond, continúa su carrera musical en Manhattan, donde el jazz se vive intensamente. Uno de los lugares en los que actúa junto a la banda de Christian Scott es en el Dizzy´s Club Coca Cola, situado en la quinta planta del edificio Time Warner del Lincoln Center. Con unas vistas impresionantes del Upper East Side y Central Park, el amplio y elegante local cuenta con una interesante programación, imprescindible para los amantes del jazz que visten la ciudad.

5.- Mad Men, AMC (2007-…)

La importancia de Nueva York en la serie de Matthew Weiner queda patente capítulo tras capítulo, ya que la serie no sería la misma sin los brillantes decorados que la ciudad le otorga. Son numerosos los artículos que podemos encontrar sobre las localizaciones que encontramos en la serie, aquí sobre la serie en general y aquí sobre los bares y restaurantes en los que se mueven Don Draper y compañía. Si tuviese que quedarme con cinco lugares que me gustaría visitar, el primero de ellos sería el P.J Clarkes, situado en el 915 de la Tercera Avda, al que contemplan 125 años de historia y en el que Peggy y sus compañeros de trabajo se reunieron para celebrar el éxito con Belle Jolie. Por su arquitectura, más que por su menú elijo el Grand Central Oyster Bar (en la foto), un curioso restaurante situado en el nivel inferior de la estación Grand Central, en el que Don y Roger se ponen hasta arriba de cocktails y ostras. Para irnos de compras resultaría imprescindible visitar los míticos almacenes Bloomingdale´s, que Peter Campbell visita para devolver un incómodo regalo de bodas. Si lo que queremos es abastecernos y hacer una compra de calidad el centenario negocio de la familia Ottomanelli será un lugar perfecto en el que encontrar buenos filetes para celebrar el Memorial Day, como también hizo Peter. Y para terminar, más por amor a la producción que por otra razón, que menos que visitar el número 285 de Madison Avenue, lugar en el que estaría situada la agencia de publicidad en la que trabajan los personajes.

6.- Friends, NBC (1994-2004)

El grupo de amigos más conocido de los noventa residía en Greenwich Village, un barrio bohemio en el se han localizado decenas de películas y serie. Ross, Chandler, Mónica, Phoebe, Joey y Rachel se movían entre Grove Street y Bedford Street, donde vivían en dos edificios diferentes, uno frente a otro, y entre secuencias podíamos apreciar el Arco Washington, a la entrada de Washington Square Park, o la tienda Village Cigars, situada en la esquina de Christopher Street con Seventh Avenue. Pero más allá de su idílico barrio, los simpáticos chicos de la NBC también nos mostraron el mítico Madison Square Garden, en el 4 de Pennsylvania Plaza, el Museo de Historia Natural, en el 200 de Central Park West o la tienda de Ralph Lauren en la que trabajaba Rachel, en el 867 de Madison Avenue. Para los amantes de la gastronomía interesados en el lugar de trabajo de Mónica, Moondance Dinner, donde también trabajó Kirsten Dunst en la película Spiderman, podrán encontrarlo en el estado de Wyoming, a donde fue llevado en 2007. En su lugar, en la Sexta Avenida, entre Grand Street y Canal Street, se encuentra ahora el The James Hotel.

Vayámonos de bares


Ahora que probablemente muchos agonicéis por la resaca del fin de semana y las altas temperaturas, que la jornada continua invita a pasar las tardes en una terraza, junto a una refrescante cerveza, y que todavía quedan un par de partidos por ver en compañía de vecinos, familiares y demás seres humanos, os traigo aquellos bares, cafeterías y demás lugares de ocio (y bebidas) en los que las series desarrollan buena parte de su trama. O toda ella.

Porque si hay un bar por antonomasia en el mundo de las series ese es el de Sam Malone y toda su plantilla, ya sea la de camareros o la de clientes. A lo largo de once temporadas los amantes de las sit-coms norteamericanas pudieron disfrutar de esta pandilla que se reunía en Cheers, un bonito local situado en los bajos del barrio de Beacon Hill de Boston. Aunque si hablamos de locales bonitos, el Peach Pit de Beverlly-Hills 90210 también tenía su punto. Con su estética setentera, el local era lugar de encuentro de todos los protagonistas, allí era donde se reunían para contarse sus secretos, amoríos y demás cotilleos. Los exteriores se grabaron en tres lugares diferentes del estado de California.

Si nos centramos en las series de animación, The Simpsons y Family Guy también tienen sus lugares de encuentro. Es por todos sabido el gusto por la cerveza, o el alcohol en general, que tanto Homer Simpson como Peter Griffin tienen, además de utilizarlos como lugares refugio de sus problemas familiares o profesionales. Moe´s Bar y The Drunken Clam son los nombres de los bares que exteriormente tienen cierto parecido, si bien el cabeza de familia de los Simpson se encuentra con Barney, Lenny, Carl, y el propio Moe en la barra, mientras que Peter tiene preferencia por una de las mesas, en las que pasa el tiempo con Joe, Quaghmire y Cleveland.

Continuando con la ficción humana, otro de los lugares en los que pasaban buena parte del tiempo sus protagonistas fue el Central Perk, lugar de encuentro de los protagonistas de Friends. El local regentado por el particular Günther tenía cierta estética parecida a lo que ahora conocemos como Starbucks, con sus mesitas altas y sus codiciados y escasos sillones o butacas. Aunque el local como tal no existía, hay quien ha tratado de sacar tajada de la fama de la serie y ha creado su propia sucursal. Y con cierto parecido físico nos encontramos el Café Nervosa, en el que el psiquiatra Fraiser Crane se encontraba con su hermano Niles o su amiga Roz. La cafetería estaba situada en la calle Pike con la 3ª Avenida, y sólo en una ocasión los hermanos fueron infieles al local, cuando se sintieron incómodos por la presencia de cierto (famoso) “cantautor”.

En fin, que como en este santo país, en el que tocamos a un bar por cada 130 habitantes, los locales de ocio y de reunión proliferan por las series de televisión. Yo, tras este particular repaso, me quedo con el sitio en el que Jerry, George, Elaine y Cosmo desarrollaban algunas de sus particulares, y alocadas, diatribas acerca de la vida, y algo más.  The Monk´s Café, es en realidad el Tom´s Restaurant, situado entre la calle 112 y Broadway. Aquí confieso que desde hace tiempo siento cierta morriña por Seinfield, y se apunta como una de las futuras compras, o bajadas, en cuanto la economía lo haga posible. Y  aún más con escenas como esta.

Friends, esa madurez alocada y genial


Ahora que se acerca el verano con sus eternas y agobiantes tardes, y muchos no tendremos ni la piscina ni la playa como destino, la duda reside en saber con qué rellenarán las cadenas de televisión esa franja horaria ya de por si espesa en temporada normal. Los que no opten por programas sucedáneo de la parrilla normal, presentados por sustitutas con aspiraciones de prime-time, recurrirán a las series, a ser posible bien extensas, para asegurarse “relleno” hasta mediados de septiembre. Y aunque el verano pasado Cuatro se decidió por la aún inconclusa “Lost”, tampoco se descarta que retome la serie que más alegrías ha dado  al Grupo Prisa, la comedia por excelencia de  la televisión de la última década, Friends.

Y es que la comedia creada por Marta Kauffman y David Crane es una de esas comedias que nunca te cansas de ver, y rever y rever… Yo por ejemplo, no tengo claro si la he visto entera, con sus 236 episodios, pero si sé cómo empieza y cómo termina la historia de estos seis amigos y sus particulares vidas, las veces que se divorció el paleontólogo, los hombres que ocuparon el corazón de la pija o las neuras de la cocinera expulsada del club de las gordas. Y creo que todos sabemos qué es el Central Perk, qué tenían Joey y Chandler en la entrada de su apartamento o de quién eran los “hijos” de Phoebe.

La historia comienza, precisamente, en el Central Perk, con Joey, Phoebe, Mónica y Chandler repartidos entre el sempiterno sofá casi siempre disponible para ellos, y las curiosas mesitas de alrededor. La posterior llegada de Ross y la entrada de Rachel y sus maletas fueron el inicio de una larga historia que ocupó una década televisiva y que llegó a congregar a cincuenta y dos millones de espectadores frente al televisor en el capítulo final. Una historia que sumó adeptos y buenas críticas con los años, y gracias a ello contó con interesantes invitados a los que sus actuaciones incluso le sirvieron para ganar un Emmy, como es el caso de Bruce Willis o Christina Applegate.

Con la amistad, el intento de madurar y los problemas habituales de las últimas generaciones treintañeras como hilo argumental, esta comedia surgida del fracaso de otra también intentaba ofrecer un punto de vista crítico hacia los temas de actualidad. Bodas, divorcios, desengaños amorosos y demás repertorio sentimental completaban un guión en el que incluso acabaron participando los propios actores. Los mismos a los que se les pregunta, una y otra vez, si se reunirán de nuevo los seis para poner el broche final en la gran pantalla. En una entrevista concedida a Los Ángeles Times Courtney Cox expresaba su deseo de volver a reunirse con sus ex compañeros de rodaje para hacer una película, cual Carrie Bradshaw en su “Sexo en Nueva York por el mundo”.

Comentaba también la esposa de David Arquette que tanto ella como sus dos compañeras femeninas de reparto, se pasaron los diez años de rodaje comiendo juntas, y lo que es aún más llamativo, comiendo lo mismo todos los días, la mítica ensalada del Sr. Cobb. Y no será porque no tenían dinero para más. Una de las noticias más sonadas de las últimas temporadas de esta mítica serie fue que sus actores cobraban  un millón de dólares cada uno por cada episodio de las dos últimas temporadas, cuando en la tercera cobraban setenta y cinco mil dólares por capítulo. Echad cuentas, que diez años de tele te pueden asegurar un buen retiro.

La necesidad económica de los protagonistas, o la capacidad para pagar de una productora, serán los que finalmente se encarguen de dar, o no, otro final a esta serie que dijo adiós hace ya seis años. Los destinos de los actores y actrices han sido dispares, pero ninguno de ellos ha tenido un éxito similar, ni siquiera con el mismo personaje. Y es no en todos los sitios se habrán encontrado un buen rollo como éste.