Expediente Lost

¿Hemos perdido de vista a los losties?


Hace poco más de un mes se puso punto y final a una de la series que por una razón o por otra, permanecerá en los anales de la Historia de la televisión, Lost. Sin embargo, si bien una trama nace, crece, se desarrolla y muere, (discutiblemente, pero lo hace) los actores que dan vida a esos personajes continúan con sus vidas, tratando quizá de deshacerse del papel que aunque le ha dado la fama, quizá no le ayude a conseguir nuevos trabajos. La intensidad del papel y la calidad de la interpretación ha hecho que muchos actores saltasen a la fama por un rol, el mismo que les ha impedido seguir con su trabajo frente a las cámaras. Veamos que ha pasado con nuestros perdidos.

- Josh Holloway (James Sawyer Ford): Quizá sea el que más partido le saque de momento a su paso por la isla. Si antes del Oceanic  815 era prácticamente un desconocido, ahora se rumorea que está en conversaciones con la Marvel para protagonizar una nueva versión de The Avengers. Del todo a la nada en seis temporadas.

- Matthew Fox (Jack Shephard): Tras pasar seis años seguidos perdido en la isla, poco tiempo después de encarnar al cabeza de familia en la serie Party of Five, de la misma duración de la anterior, el guaperas de  Pennsylvania ha prometido que no volverá a la televisión. Sus participaciones en películas son más frecuentes que hace unos años, pero por el momento su único plan es pasar tiempo con su esposa en su rancho de Oregón y pilotar…. Y nosotras que lo lamentamos.

- Evangelline Lilly (Kate Austen): Aunque en un principio tenía los mismos planes que Fox, y su intención era retirarse para ser escritora, parece que formará parte del reparto de Real Steel, con otro de los guaperas del momento, Hugh Jackman.

- Jorge García (Hugo “Hurley” Reyes): El actor chileno no tiene proyectos a la vista, más allá de recorrer mundo promocionando la serie de la mano de su novia, blogger y extra en Lost. Por cierto, el también tiene su propio cuaderno de bitácora, precisamente en esta misma plataforma: http://furtherdispatches.wordpress.com

- Naveen Andrews (Sayid Jarrah): Además de protagonizar algún capítulo de series como Law & Order; Special Victims Unit y participar en la película The Side of the Looking Glass, lo más sonado que ha hecho el actor de ascendencia india, es terminar con su relación de más de una década con la actriz Bárbara Hershey, con quién por cierto se llevaba 21 años de diferencia.

-  Terry O´Quinn (John Locke) y Michael Emerson (Benjamin Linus): Según han comentado ambos, el primero tiene interesantes ideas que en la actualidad está presentando a productoras, y el segundo se encuentra muy dispuesto a llevarlas a cabo en su compañía. Y es que ambos han afirmado que sus lrgos días de rodaje en común han sido los mejores de su carrera.

- Harold Perrineau (Michael Dawson): Su participación en la isla terminó, prácticamente, en la cuarta temporada, y es el que más proyectos ha llevado a cabo. Case 219, 30 days of Night: Dark Days y The Hungry Rabbit Jumps, son algunas de las películas en las que podremos verle.

Yunjin Kim (Sun-Hwa Kwon): Sin dejar de lado las producciones de su país, donde ha finalizado Hamoni, esta guapa coreana ya tiene planes de futuro en Hollywood y su presencia en el film The Unconditional está asegurada.

- Daniel Dae Kim (Jin-Soo Kwon): El que fuera avergonzado hijo de pescador en la serie, no parece tener planes de abandonar el archipiélago en el que se rodó, Hawai, ya que en la actualidad se encuentra inmerso en el rodaje de otro de los estrenos de la temporada, Hawai 5.0. Además le veremos junto a Samuel L.Jackson en The Kiling Game y Matt Damon en The Adjustment Boreau.

- Emilie de Ravin (Claire Littleton): Tras protagonizar con Robert Pattison la tierna  Remember Me, tiene pendiente el estreno The Chameleon y asegurada su participación en el doblaje de la película animada Ga´Hoole-La leyenda de los guardianes.

Dominic Monaghan (Charlie Pace): Al igual que Perineau, su temprana “desaparición” le ha servido para llevar varios proyectos a cabo, entre los que destaca su presencia en la esperanzadora y fallida Flashforward y  la película Pet.

- Elizabeth Mitchell (Juliet Burke): Esta guapa rubia que encarnaba a la especialista en fertilidad, es la que mejor ha elegido en cuanto a trabajo televisivo, ya que participa en el remake de la mítica V en el que encarna a Erica Evans.

- Henry Ian Cusick (Desmond Hume): El actor peruano-escocés es el único que no parece tener proyectos a la vista, y ni un triste rumor se extiende sobre la red acerca de sus futuros trabajos. Y no me creo que no vaya a volver al mundo de la interpretación. Aunque seamos muchos los que siempre le recordaremos por “See you in another life brother (leáse “broda”)” .

Y como ha pasado muchas veces, quizá eso sea una pega.

Lost: Muy bonito, sí, pero ¿qué?


Hace más o menos un año, Cuatro decidió emitir desde el principio los capítulos de “Lost”, uno detrás de otro, en un intento de aliviar los calores veraniegos vespertinos o de robar audiencia a base de continuidad y escaso gasto …. Por aquel entonces dije: “No, no la voy a ver, tiene pinta de ser una atolondrada e inconexa película de acción dividida en capítulos, no es mi estilo…” Hoy hay dos cosas que son evidentes: una, que no hace falta demasiado para que cambie de opinión, dos, que no estaba muy equivocada….

Los que queraís las respuestas que Lindelof, Cuse y compañía no os han dado, os habeís equivocado de sitio, yo no las tengo. No sé de metafísica, hace tiempo que mi número de preguntas supera al de respuestas y ayer estaba convencida de que iba a ser muy difícil que las expectativas se cumpliesen. El resultado, un bonito y enternecedor capítulo, más propio de la Coixet o de Shymalan que de Abrams, quien trató de contrarrestar el azúcar con escenas de acción, por decir algo, previsibles y sin más emoción que la de ver una espectacular escena en el acantilado a la que se resta trascendencia con el comentario vengativo de Kate (las balas de antes y la que le quedaba) o  despegar un avión que dejó tras de si más preguntas que respuestas….. Otra vez.

Me senté delante de la tele esperando una interesante lucha entre el bien y el mal, y me encontré la solución (no sé si fácil o no) a seis años de rocambolesca ficción surgida de cerebros diversos e inconexos que durmieron demasiados días pensando en cómo continuar con algo que generaba más líneas en el mejor invento del siglo XX, Internet, que en sus propias cabezas.  Un final como el de ayer sólo se le puede ocurrir a alguien que no puede contestar a preguntas que ni siquiera él había formulado, a alguien que lanzó en 2004  una serie sobre unas personas que tenían un accidente de avión, y que sin comerlo ni beberlo, a falta de más atractiva acción en la parrilla televisiva, vio como el éxito lo encumbraba, a la vez que las expectativas crecían y el fenómeno superaba la televisión para instalarse en Internet, la aldea global…. “There are few, and the grandmother make a baby”.

Reconozco que no sé si están vivos o muertos, cuándo murieron y porqué, pero …¿No habíamos quedado que NO estaban muertos? Quiero decir, si el guión está escrito cuando te lo preguntan, obviamente no lo desvelas, pero si vas escribiendo conforme avanzan las temporadas… ¿Por qué no se descartó esta teoría? No quiero empezar con las preguntas porque si no no acabo, pero resulta decepcionante que no se les haya ocurrido nada mejor, teniendo en cuenta que posibilidades tenían tantas como foros en la Red.

Sin embargo los guionistas  no dudaron en reírse de sí mismos cuándo Locke-MiB le comenta a Jack lo previsible que resulta que el fuese el elegido, ya que ciertamente lo fue. Lo que no me parece tan gracioso es la escena en la que tratan de explicarlo todo, el encuentro de Jack con su padre en la iglesia. Si le pones la cara de cualquiera de los guionistas, “mentepensante” o creador a Chris Shepard, y la tuya propia, ¿por qué no? , a Jack, tienes la conversación que todos hubiéramos querido tener, con las respuestas que (parece) han podido dar.  Aunque a nosotros se nos haya quedado más cara de gilipollas que al neurocirujano aventurero.

Aunque inexplicable de principio a fin, Lost  ha sido un compendio de emocionantes e intrigantes historias, de curiosas tramas y novedosas formas narrativas que quisieron ser la Biblia de la televisión y se quedarán en un extenso “Manual para guionistas sobrepasados” en el que se explica, entre otras cosas, cómo y de qué diversas maneras puedes ir enredando algo sin miedo a fracasar….. Simplemente obviando el “por qué de las cosas”. Pero yo no valgo para eso, y aunque no recuerdo si era como las niñas preguntonas de los anuncios “”¿Y  por queeee???? ¿Y Por queeeee?????”, ahora soy una persona adulta que desgraciadamente se hace demasiadas preguntas de forma habitual, que se enganchó a esta serie por tener algo en lo que pensar más allá de la asquerosa rutina y que tiene hoy más dudas que cuando empezó, allá por el mes de diciembre.

Por ello no pienso permitir que nadie diga que Lost permanecerá en la Historia de la Televisión junto a The Wire o Six Feet Under, porque sería tan aberrante como afirmar que “El guardián entre el centeno” y “El Quijote” ocuparán el mismo lugar en la Historia de la Literatura. No señores, ya he escrito aquí varias veces, que no por tener el mismo nombre las cosas son iguales….. The Wire, Six Feet Under, y muy probablemente The Sopranos  (que aún  no he visto), son una verdadera lección de guión, dirección e interpretación, con una fotografía digna de cualquier premio cinematográfico y una temática que, en el fondo, va más allá de las escenas de acción o los momentos románticos. Por su parte Lost ha revolucionado la relación entre las cadenas de televisión, los espectadores, los creadores e Internet, ha quitado minutos de sueño a millones de personas y va dejar en el paro a miles de teóricos. Y poco más. Bueno sí, el placer de haber descubierto joyitas de la interpretación como éstas dos, bellezas como la pecosa, y viejos conocidos a los que muy pronto escribiré una carta.

El mundo no se acabó ayer a las nueve de la mañana, costará encontrar nexos de unión tan planetarios como Lost, pero llegará otra serie que sin saber muy bien porqué, nos hará sentarnos frente al televisor y nos dejará un enorme vacío cuando acabe. Aunque ahora mismo, éste no es mi caso, he sufrido finales más dolorosos.

Lost, dos horas y media de respuestas


Parafraseando la promo de la ABC , se acerca el final “más importante de la década,  y a pesar de que “What they died for” ofrece más respuestas en su última media hora que toda la última temporada entera, son muchas las dudas que quedan sobre la mesa. El desenlace, en cincuenta y siete horas, minuto arriba minuto abajo, madrugada del domingo al lunes para los losties españoles.

De aquí a entonces, y desde ayer para aquellos que no dejasteís pasar ni un minuto, son muchas las preguntas que nos pasarán por la cabeza cuando Cuatro nos suelte una promo, abramos los periódicos el domingo, o nos pongamos cierto vestido el sábado…. ¿Por qué tantos remaron tanto para acabar siendo tan pocos? ¿Era necesario dividirse, multiplicarse, juntarse, separarse y arrojarse tantas veces para elegir al previsto sin siquiera dejarlo para el último capítulo?

Desconozco lo que nos depararán las líneas de Abrams, Lindelof y compañía, quizá una batalla épica del bien y el mal, curiosamente desdoblada en la “realidad alternativa”, quizá el porqué que tanto deseo, aquel que nos desvele la razón de la trascendencia del pedrusco o las dudas que no desveló la fugaz y truculenta madre asesina. ¿Quién estaba allí antes que ella? ¿Por qué es tan importante la luz amarilla? ¿Tengo que suponer que si El Hombre de Negro abandona la isla una fuerza electromagnética descomunal barrerá la Tierra? ¿será entonces mi querido escocés y no “El pelma” (con permiso) quién salve el mundo?

La sexta temporada ha sido un cúmulo de idas y venidas en La Isla, en la que  “Dos Caras”, “Pecas” , el  “adorable Jabba” y los suyos han seguido caminando, corriendo y saltando , en alguna ocasión a mi parecer, cansino y desesperante. Por su parte “El Gafitas”, a quién recuerdo más dócil a mediados de la temporada vuelve a hacer de las suyas y se muestra de nuevo dispuesto a todo…. En la “realidad alternativa” la sonrisa es inevitable, el destino juega curiosas pasadas y bonitas conversaciones que ya pudimos vivir en la (estoy casi segura) primera temporada. Y en la cuarta, en parte, también.En esta vida feliz en la que todos acabarán reencontrándose aunque no sé muy bien para qué, siento cierta debilidad por el papel de mi querido escocés, moviéndose con esa dulce sonrisa, inédita cuando era esclavo de la isla.

Acuse de recibo para los guionistas:

-La despedida en inglés de mis queridos, y ahora añorados, coreanos no cuela, el tipo aprendió inglés en una isla y en la vida diría las palabras más importantes de su vida en un idioma que no domina.

- En el capítulo “Across the Sea” la fugaz “madre”  y la aún más fugaz asesinada comienzan hablando un idioma, parece ser latín, y sin razón alguna cambian al inglés. Si los guionistas creyeron que otro capítulo “a la canaria” iba a ser pesado, podían, simplemente, haberse ahorrado el recurso.

-Para “Pecas”, el botiquín que tanto necesitaba estaba detrás del ¿piloto?, ¿conductor? del submarino, se ve varias veces cuando le vuelven loco al “Piloto” que si arranca, que si sube…. Os pondría el vídeo pero no parece haber gente tan friki por Youtube.

- Y yo reconozco que no me di cuenta de que “El jodío niño rubio” era éste, hasta que lo vi en el último episodio guiando al adorable Hurley…. Así que bueno, nadie es perfecto.

Para terminar dos encuentros innecesarios después de navegar para dejar esto bien lucidito que me dan que pensar hasta el domingo…. ¿Mentía  “El Hombre de Negro”  cuando le dijo a Sawyer ante la pared con los nombres que fue “el rubio” quién le atrajo hacía la isla  “Tiró de tus hilos como si fueras una marioneta y como resultado, elecciones que creías que eran tuyas en realidad nunca fueron elecciones” o fue este quién mintió en el último capítulo cuando, lastimosamente decía haberlos elegido por ser tan desgraciados como él… Y aquí queda un vídeo del que sólo he visto el título ( y mirad que os aviso y eso no lo hago nunca) pero que me da qué pensar hasta el domingo que viene.

Aunque si os soy sincera, tal y como avisé aquí mismo, soy de las que esperará al lunes por la tarde, como yo quiero, cuando yo quiero. O en este caso queremos. (;-))

P.D: Gracias a Alex por la clase by Twitter

Empecemos por el final


Perdonadme si me dejo algún “momento” televisivo por el camino, pero lo más parecido al acontecimiento que viviremos el próximo 23 de mayo me recuerda al fenómeno “Cristal” ( o era Topacio,o la Dama de Rosa???)… Cualquiera de ellos fue una auténtica revolución en nuestro país,era el CULEBRÓN con mayúsculas que enganchó a nuestras abuelas,nuestras madres o incluso nuestros ex novios,uno de los cuales me confesó que el día del ultimo capítulo del serial faltó a clase,como la gran mayoría de sus compañeros,porque para ellos “era algo histórico”…

Mis recuerdos son más bien banales, me temo que era muy pequeña, y se reducen a los comentarios de mi madre y mi abuela en la mesa a la hora de comer, así como el hecho de que el final de una telenovela y el precio de los anuncios de éste eran noticia…. Bien pues ahora cambiemos a mi madre y mi abuela por mi compañero de piso y la que escribe, al CULEBRÓN por el FENÓMENO TELEVISIVO y….. Sí, queridos, de no ser por la importancia de Internet en la difusión, expansión y desarrollo de  LOST, porque su argumento es  más retorcido que el de cualquier telenovela y  por el astronómico precio de los anuncios, tenemos una sociedad que décadas y generaciones después continúa, al otro lado de la pantalla, deseando que le hagan reír, y llorar, le lleven lejos de su agotadora rutina y le acerquen a sus compañeros de trabajo, o familiares, o lo que sea, gracias a un nuevo tema de conversación.

Podría mentir y dado que se supone que amo las series, se podría suponer también que estaba ahí el primer día que emitieron LOST, pero no fue así, por dos razones. La primera, porque en España la han ninguneado bastante y si bien en Estados Unidos empezaron en el 2004 (¡qué tiempos aquellos!) aquí paró hace menos de un año en Cuatro, después de que en La 2…. En La 2 hicieron lo que hicieron con “Six Feet Under”, marearla… Si es que por la audiencia se hace lo que sea… Y la segunda, porque como dice quién me empujó a verla, quizá era una “snob” que se negaba a dejarse absorber por la marea, esa extraña necesidad de llevar la contraria….

El dejarme llevar ha supuesto muchos capítulos enlazados, muchas preguntas absurdas, alguna conversación interesante  y la ligera sensación de que todo lo que se podía hacer ya se ha hecho y quizá el final sea lo que menos recuerde la gente, para bien o para mal… Televisivamente Abrams, Lindelof y compañía no han descubierto nada nuevo, han creado buenas escenas de acción en medio de una misteriosa isla en la que los fenómenos “poco” normales se suceden sin razón (y sin visos de ir a tenerla) y las han unido a bonitas historias de personajes más bien disfuncionales a los que la vida lleva, en varias ocasiones, por caminos soprendentes. Añadir guionistas nuevos cuando los que comenzaron la historia se van (aunque luego vuelvan), así como un poco de electromagnetismo, parapsicología y filosofía ayudan bastante a que las tarifas publicitarias del  último y esperado capítulo del fenómeno ronden el millón de dólares por treinta segundos, cuatro veces más que un capítulo normal.

Sin embargo,la cifra  queda lejos de los dos millones de dólares que se llegaron a pagar por los capítulos finales de serie míticas como Friends o Seinfeld, hecho que me reafirma en mi idea de que la grandeza de Lost no reside totalmente en su contenido, si no en lo que ha supuesto para la televisión. Desde aquí reconozco que no he visto ni un sólo capítulo frente al televisor, ni tampoco he pasado por caja para comprar los Dvd´s. Y como yo, muchos, que poco ha poco se han sumado al fenómeno sin esperar las emisiones en televisión o ediciones en DVD, a este lado del charco, o se han cansado de estar a merced de la ABC, que somete al espectador a la incomodidad publicitaria acostumbrada en Estados Unidos. Allí los telespectadores  han ido descendiendo, y si en 2004 eran casi veinte millones de personas los que querían saber que era de los pasajeros del Oceanic 815 ahora no llegan a ser diez millones de personas. En un intento de frenar la caída, y ante la sospecha de que la piratería se llevaba los espectadores, la ABC comenzó en 2006 a “colgar” en su web los capítulos al día siguiente de emitirlos, pero la caída continuó.

Antes de que los cambios de guionistas y las des/apariciones repentinas de pasajeros desalentasen a más de uno la serie cautivó por su novedoso planteamiento, ya que no se trataba de hospitales con rebuscadas  historias de amor o médicos desquiciados, ni de polícias o agentes del orden en sus diferentes versiones, sino de un conjunto de personajes con atractivas historias pasadas e inciertos futuros que se ven obligados a vivir en una isla con gente que no conocen… Y tampoco les conocen. Los creadores de la serie han reconocido que los foros y webs en los que los fans se reúnen para dar rienda suelta a sus propias teorías, han servido para plantear  nuevas tramas o sopesar elementos que ellos mismos no habían imaginado, en una prueba más de que quizá no sea el creador quién tenga ahora la última palabra.

Pase lo que pase el próximo 23 de mayo, no es poco lo que la serie ha supuesto para la televisión. Sin ir más lejos ese mismo día, y en una completa demostración de surrealismo televisivo y poco respeto al telespectador, Cuatro emitirá el último capítulo a la vez que en Estados Unidos, subtitulado (pensé que no viviría para ver como emitían algo en V.O con subtítulos en la caja tonta y ya ves tú) y sin haber emitido los dos anteriores… Ahí está una cadena de televisión intentando recuperar otra vez lo que internet se ha llevado. Para muchos el esfuerzo no esta mal, yo simplemente me pregunto cuánto tiempo tardarán en darse cuenta de que no nos gustan los anuncios, y de que amamos verlo cuándo queremos, dónde queremos y a ser posible, en HD.